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Marta Gil, creadora de una ONG en China

Marta Gil, es, junto a otros ocho compañeros chinos, la creadora de la ONG heArtS y desde hace unas semanas, su voz en español para nuestra web. Llegó hace algo más de un año a China y como nos contará a continuación, ha aprovechado muy bien todo este tiempo.

Marta Gil - heArtS

Nombre: Marta Gil Ibáñez
Ciudad natal: Valencia
Ciudad en China:
Shanghái
Fecha de llegada: septiembre de 2012
Edad: 26
Profesión: 1/9 Fundadores y Manager en la ONG heArtS 心公艺
Estudios: Licenciatura en Administración y Dirección de Empresas, Máster en Estudios de Asia Oriental, Máster en Economía Social, Cooperativas y Entidades No Lucrativas, Actualmente Doctorando en el Programa de Economía Social

– Hola, Marta, bienvenida de nuevo a Trabajoenchina.org, tu casa. En primer lugar, nos gustaría saber por qué decidiste dar el paso y lanzarte a la aventura de vivir en China.

Hace aproximadamente cinco años salía por la noche de clase de la universidad y encontré en el parabrisas de mi coche un panfleto de publicidad de cursos de chino en el Instituto Confucio de mi propia universidad y pensé “¿por qué no?”. Así fue como tuve mi primer contacto con el idioma y gracias a mis dos primeros profesores españoles (Daniel y Men) empecé a sentir lo que primero era curiosidad y pasó a ser mi pasión. Desde ese momento empecé a compaginar estudios, trabajo, chino y aficiones. A temporadas hacía algún curso de algunos meses y a temporadas me era imposible. Hablaba con mis compañeros: unos estudiaban por placer, otros por curiosidad, otros por los créditos de la universidad y otros por buscarse un futuro laboral relacionado con China. Mi motivo era un poco de cada uno y fue lo que me ayudó a seguir durante tanto tiempo. Todo el mundo comentaba las posibilidades que tendría en China a nivel laboral si pudiera hablar chino, pero yo siempre pensaba en las oportunidades que yo podría dar a otras personas más necesitadas que viven bajo las condiciones de esta gran potencia que es China. Así decidí venir teniendo muy claro lo que quería: hacerme un hueco en el sector social de este país y colaborar un poco en esa otra cara. Cogí la maleta con los apuntes de chino y me vine a Shanghái. Tenía unos meses por delante con mi curso de idioma para intentar dar un buen salto en mi nivel de chino y buscar la oportunidad para quedarme. Sin casa, sin contactos, sin nadie.. Sólo este gigante e increíble país y yo. Y hasta hoy.

– Pronto empezaste a trabajar para una ONG, ¿fue fácil encontrar este trabajo?, ¿cómo lo conseguiste?

No, no fue nada fácil. Cuando llegué a Shanghái hacía un curso de chino de tres horas todos los días. El resto del día lo dedicaba a terminar el Proyecto de Fin de Máster sobre Comercio Justo en China, a buscar trabajo y a disfrutar de esta maravillosa ciudad. Así, pasaba todas las tardes buscando organizaciones en las que pudiera encajar a nivel laboral. Mi mayor dificultad sin duda ninguna fue el idioma, casi toda la información a nivel social está en chino así que me hacía listados con todo lo que iba haciendo, marcando palabras clave, fechas, direcciones, .. Llamé a muchas puertas: emails, llamadas de teléfono.. casi siempre sin respuesta. Entonces cuando me faltaban cuatro días para volverme definitivamente a España y una vez ya había asumido que mi experiencia en este país había terminado, sonó el teléfono. Era Guo Chenggang, director general de una ONG en China que había visto mi currículum, estuvimos hablando algo más de media hora y fue la primera vez que dije algo de chino por teléfono. Al día siguiente estaba en la oficina conociendo al equipo y al siguiente viendo uno de sus proyectos de primera mano. No me lo podía creer, lo había conseguido.

– ¿Qué tal fue tu primera experiencia laboral en China?

Acostumbrada a trabajar siempre en España arropada por nuestras costumbres y nuestra manera de hacer las cosas, de la noche a la mañana te ves en un país distinto rodeada de gente local, así que necesité un poco más de tiempo para adaptarme. Cada día se presentaban pequeñas dificultades: desde no saber diferenciar el nombre de los compañeros hasta no saber qué pedir para comer. Los pequeños retos de cada día te hacen buscar soluciones fáciles y útiles que no consuman más energía de la necesaria. Pero poco a poco te vas adaptando y al final eres uno más.

– ¿En qué momento pensaste en abandonar ese equipo?, ¿por qué?

De la noche a la mañana las cosas cambiaron, se estaba empezando a perder la claridad y la transparencia que como organización no lucrativa se ha de tener y mostrar a todo el mundo. Empezamos a levantar la voz y a pedir explicaciones, pero al otro lado no encontramos respuesta. Así que después de mucho diálogo, debate y de buscar mil y una alternativas, la mayoría del personal fijo de la organización decidimos renunciar a nuestro trabajo y dejarla, incluido el director general. Fue un reto y a la vez un riesgo, pero a día de hoy lo volvería a hacer sin dudar. Fue como tuve la oportunidad de descubrir realmente el equipo tan estupendo con el que comparto mucho más que trabajo y hemos creado heArtS. Compartimos ideas, maneras, .. Aquí nos respetamos, somos claros, transparentes, nos escuchamos y cada voz tiene importancia y al final eso ha podido con la mayoría de los contratiempos que han ido apareciendo, que no han sido pocos.

– Gracias a esta primera experiencia has podido conocer al resto de compañeros de la ONG que habéis creado, heArtS, ¿cuál es vuestro objetivo?

Nuestro objetivo es dar oportunidades reales de un cambio de vida para las personas con necesidades especiales (autismo, síndrome de Down, ..) que viven en China y concienciar a la sociedad de su existencia, de sus talentos y de sus capacidades, y para ello utilizamos el arte como medio de expresión. Las estadísticas hablan de aproximadamente un 3% de la población mundial con necesidades especiales y en China actualmente hay 1.400 millones de habitantes, los números no fallan. Son aproximadamente 42 millones de personas, casi toda la población de España. Hay mucho que hacer y en ello estamos, creemos en nuestro trabajo y cada día recogemos pequeños resultados que nos hacen seguir hacia delante.

– ¿En qué consiste vuestro día a día en la ONG?

Depende de cada persona y su trabajo. Los profesores van semanalmente a impartir nuestros cursos de arte y además trabajan en la oficina en el archivado de las pinturas, bases de datos de nuestros estudiantes, implementación del programa de arte, su evaluación, etc. Por otro lado, las personas que no trabajamos directamente con ellos nos dedicamos más a temas de comunicación, preparación de eventos, actividades, planes de financiación, gestión del voluntariado o búsqueda de nuevos colaboradores. No obstante, también visitamos las comunidades de forma periódica ya que consideramos que es la única forma de comunicar de la mejor manera nuestra misión, sintiéndola.

– Suponemos que todos los principios son difíciles y más en un país que no es el tuyo, ¿qué nos podrías decir del proceso de creación de la ONG?, ¿con qué problemas os habéis encontrado?

Desde debates dentro del equipo sobre el nombre, la implementación de actividades, herramientas o simplemente de estructura hasta problemas más de carácter externo. De todas formas el primer y principal problema es fácil de destacar, la financiación. A día de hoy, cada uno dona su trabajo y su tiempo en la medida que sus posibilidades se lo permiten. Tenemos la suerte de haber contado desde el principio con el apoyo de algunos sponsors suficiente para empezar a montarlo todo, pero seguimos trabajando cada día en encontrar las figuras necesarias para que siga siendo posible nuestro trabajo.

– ¿Recibís algún tipo de ayuda del gobierno o de alguna otra institución para realizar vuestra tarea?

Por supuesto del gobierno. Son un eje importante en la constitución de la organización y sin ellos no podríamos lograr el registro como ONG en China que nos permite trabajar como tal.

– Nos habías comentado que también viniste a China por seguir profundizando en el estudio del sector no lucrativo en China, ¿queda mucho por hacer en este campo en China?, ¿hay conciencia social entre la población para ayudar a los más desfavorecidos?

Queda muchísimo por hacer, aunque que yo conozca no me viene a la cabeza ningún país en el que no quede mucho por hacer también. Primero empecé a investigar sobre las actividades que relacionan a China con el Comercio Justo. Siendo uno de los pulmones de producción del mundo, sólo por estadística pensaba que los porcentajes de Comercio Justo serían bastante elevados. Ni mucho menos, hace cuestión de un año en toda China sólo habían cinco organizaciones trabajando con productos justos y todas relacionadas con el té, nada de manufactura u otros tipos de producción. Actualmente, mi Tesis Doctoral se centra en el marketing como herramienta de gestión en las ONGs tomando como evidencia lo que sucede en China y para lo que estoy en contacto con distintas organizaciones. Y mi opinión es que sí, que queda mucho por hacer, aunque también es cierto que poco a poco se está avanzando bastante.

– Vuestros estudiantes tienen necesidades especiales, ¿con qué barreras se encuentran en su vida diaria?, ¿cómo les ayudáis a superarlas?

La mayoría de ellos cuentan con el apoyo incondicional de sus familias, pero con eso no es suficiente. Las personas necesitamos relacionarnos a distintos niveles, enseñar nuestras capacidades, aprender de los demás, sentirnos realizados con lo que hacemos y ser parte de una sociedad. En mi opinión, la principal barrera que encuentran es la exclusión e indiferencia más pura, su círculo es muy reducido y no tienen la oportunidad de expresarse e integrarse con el resto de la sociedad. Desde nuestra organización les damos una alternativa de expresión y talento tanto a ellos como a sus familias, sin las que no entendemos nuestro trabajo. Tratamos de enseñar al mundo su arte y la cantidad de cosas que son capaces de hacer mientras que les ofrecemos una alternativa de expresión y de contacto con otros grupos sociales.

– Hablemos ahora de tu experiencia con la lengua china, otro de los objetivos por los que te encuentras aquí, ¿dónde empezaste a estudiar una vez llegaste al país?, ¿y ahora?, ¿te queda tiempo para dedicarle al chino?

Desde que llegué a China siempre he estudiado en la misma escuela. Los grupos son muy reducidos y es algo que considero esencial para avanzar lo máximo posible, así que allí sigo. A día de hoy voy tres días a la semana a clase, 2 horas y media cada día. No vale sólo relacionarse con chinos para aprender el idioma. Desde mi experiencia puedo decir que si no sigues estudiando diariamente es imposible avanzar, así que aunque es difícil encontrar el tiempo, es una prioridad que no quiero renunciar.

– En la actualidad, todos tus compañeros de trabajo son chinos, ¿qué lengua utilizas para hablar con ellos?, ¿y con los estudiantes?

Aunque algunos de nuestros estudiantes conocen algunas palabras en inglés y les encanta compartirlas cuando me ven, sólo hablan chino, así que con ellos solo puedo comunicarme en chino. Respecto a mis compañeros de trabajo sólo algunos de ellos hablan inglés, por lo que he de utilizar tanto inglés como chino. Algo a destacar es mi relación con el director, ya que mi trabajo está muy ligado a sus funciones y la mayor parte del tiempo es en inglés. No obstante, las reuniones son en chino, los emails son en chino, los documentos están en chino y el “café de después de comer” también es en chino, así que no hay opción donde elegir.

Marta, de nuevo muchas gracias por dedicarnos unos momentos y sobre todo, por compartir vuestras experiencias en heArts con todos nosotros y por el trabajo que realizáis. Suerte con el proyecto.

Muchas gracias a vosotros. Por vuestro trabajo, vuestra dedicación y la oportunidad que dais a tantas personas de acercar China un poco más. Ha sido un placer poder compartir mi experiencia con vosotros.

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¿Por qué nos miran tanto y sonríen? ¿Se están riendo de nosotros? ¿Estoy haciendo algo …

One comment

  1. Soy un señor retirado, apasionado de la cultura china y tengo intención de ir algun día, me gustaría trabajar de voluntario en alguna ONG, peo dejando claro que soy ya un hombre mayor, pero interesado en saber si puede ser de utilidad.

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