Sergi Portolés, investigador en China

Ya hace unas semanas leíamos en la web un artículo sobre los pros y los contras de dedicarse a la investigación en China, hoy tenemos el placer de entrevistar a su autor, Sergi Portolés, un joven investigador postdoctoral que trabaja desde hace tres años para la prestigiosa Universidad Tsinghua, en Pekín.

Investigador en China

Nombre: Sergi Portolés
Ciudad natal: Barcelona
Ciudad en China:
Pekín
Fecha de llegada: Mayo 2010
Edad: 32
Profesión: Investigador
Formación: Doctor en Biotecnología

– Hola, Sergi, gracias por responder a estas preguntas y de nuevo, bienvenido a Trabajoenchina.org. En primer lugar nos gustaría saber por qué elegiste China para hacer este postdoctorado, ¿qué relación tenías con este país antes de comenzarlo?

Es un placer estar aquí, gracias a vosotros por darme la oportunidad de compartir mis experiencias.

Hay muchas razones por las cuales elegí China para hacer mi postdoctorado, seguramente la más importante era que quería hacer algo diferente del resto.

En mi profesión es casi indispensable tener experiencia en el extranjero. Cuando estaba por acabar mi doctorado sabía que si quería progresar en la carrera de investigador tenía que irme fuera.

Normalmente la mayoría de gente opta por irse a Estados Unidos o a un país europeo. Yo quería diferenciarme de la mayoría con la esperanza de que en el futuro mi experiencia particular me pudiera dar una ventaja. Debido al espectacular crecimiento económico que estaba experimentando China y su decidida apuesta por mejorar la innovación me pareció una buena opción.

En cuanto a mi relación con el país, antes de venirme, era prácticamente inexistente. En 2005 pisé China por primera vez como turista y tengo que reconocer que me quedé fascinado (esta es otra de las razones por las que me vine). En 2009, tomé el transiberiano partiendo de Moscú y llegué a Pekín por segunda vez, una excusa perfecta para visitar algunos laboratorios de investigación en los cuales estaba interesado, entre ellos en el que trabajo actualmente. Finalmente a finales de mayo 2010 gracias a la subvención europea volví otra vez, esta vez para quedarme.

– ¿En qué consiste exactamente tu labor en la universidad?, ¿combinas la investigación con la docencia?

Mi labor en la universidad es puramente investigación. Por fortuna no tengo ninguna obligación como docente. Algunos de mis compañeros que llegaron con el mismo programa europeo no tuvieron tanta suerte y se vieron obligados a impartir clases. La docencia al final para muchos investigadores, en los cuales me incluyo, supone una inversión de tiempo muy grande que luego no se puede dedicar a lo que para nosotros es importante que es publicar artículos y obtener financiación.

Sin embargo, mi labor hasta cierto punto, también consiste en ayudar a la formación de los estudiantes de doctorado, especialmente aquellos que están apenas empezando.

– En China, se le da especial importancia al prestigio de las universidades y la Universidad Tsinghua está dentro de las más reconocidas del país, ¿cómo conseguiste una plaza para investigar dentro de este centro?

Que me dirás a mí del prestigio que tiene mi universidad. Cada verano para entrar en mi universidad me toca pelearme con los cientos de turistas que bloquean las entradas, para hacerse fotos o simplemente tratando de ahorrarse la larguísima cola destinada a los visitantes. Para muchos chinos mi universidad es otra de las atracciones turísticas de la ciudad, especialmente si tienen hijos.

Conseguir una plaza fue bastante fácil ya que al principio me vine con una beca europea. Cuando la beca se termino, fue mi propio jefe que me propuso entrar en el programa de postdoctorado de la universidad  al cuál entré sin ningún problema.

En China las universidades TOP como la mía son extremadamente elitistas, aunque normalmente es a nivel de acceso a grado y para convertirse en profesor. La razón principal es que los buenos estudiantes en cuando pueden se van al extranjero.

– ¿Hay más compañeros extranjeros en tu departamento o el resto son chinos?

Si hablamos del departamento entero, hay por lo menos cinco más extranjeros. Si tenemos en cuenta que mi departamento debe tener más de 1.500 personas entre personal fijo y estudiantes repartidos en varios edificios es realmente poco, en mi edificio por ejemplo soy el único extranjero.

– ¿Cuáles son las condiciones que un investigador tiene en una universidad china?

En general las condiciones para un investigador en China no son muy diferentes a la de otros lugares, jornadas de trabajo largas, sueldos bajos y mucha presión. Sin embargo, por simple hecho de ser extranjero la presión se reduce mucho y en muchas ocasiones se pueden obtener  salarios mejores que tus homólogos chinos. Pero creo que el artículo que escribí en vuestra web responde bastante bien a esta pregunta.

– ¿Qué tipo de visado tienes?, ¿te lo facilita la universidad?

Actualmente tengo un visado de trabajo, que sí me lo facilito la universidad. De hecho actualmente la forma más fácil de obtener un visado de trabajo o estudios en China es a través de una universidad.

– Para esta web escribiste un artículo hablando de los pros y los contras de investigar en China. En tu caso, ¿qué aspecto es el más positivo de poder realizar tu trabajo en China?

Lo mejor sin lugar a dudas es la cantidad de recursos disponibles tanto económicos como personales.

– ¿Y el más negativo?

La burocracia y la falta de internacionalidad. China es un país extremadamente burocratizado, si a este hecho le sumas que aún no hay muchos extranjeros en el sistema de investigación, hace que lidiar con los trámites administrativos sea una pesadilla.

– Háblanos de tu experiencia con la lengua china, ¿hablas chino?, ¿qué lengua utilizas en tu ambiente de trabajo?

Sí hablo chino, bueno mejor dicho me puedo comunicar en chino. En el ambiente de trabajo utilizo una mezcla entre chino e inglés, ayudado por la aplicación de mi teléfono cuando hay alguna palabra que no sabemos ni mis compañeros en inglés ni yo en chino. La verdad es que en mi universidad todo y ser una de las “mejores” en China, el nivel de inglés oral es bastante bajo.

– ¿Cómo es tu día a día en Pekín?

Mi día a día en Pekín no tiene mucha diferencia de lo que pudiera ser en cualquier otro país. Entro a trabajar entre 9 y 10 de la mañana (sí, me gusta dormir por la mañana), a partir de las 11.15 mis compañeros empiezan a impacientarse para ir a comer y evitar la multitud en las cantinas de la universidad, por lo que antes de las 12 ya estoy de vuelta al laboratorio habiendo comido. A las cinco y media de la tarde mis compañeros me preguntan por cortesía si quiero ir a cenar con ellos aunque saben que me voy a negar. Son casi tres años que trabajo con ellos y siguen preguntándomelo. Entre las seis y media y las nueve y media, dependiendo del trabajo, me vuelvo para la casa o me voy a algún sitio cerca de mi casa a disfrutar de la excelente comida callejera china (en verano).  Habiendo cenado normalmente me dedico a escribir para el blog que tenemos con un amigo Italiano, dónde tratamos de ayudar con nuestras vivencias a la gente que viene a China de viaje a vivir o a hacer negocios.

– Dejando aparte a la familia y amigos, ¿qué es lo que más echas de menos de España?

Las tapas y las cervezas con mis colegas después del trabajo.

– Este país no deja indiferente a nadie, ¿qué es lo que más te llama la atención?, ¿tienes alguna anécdota curiosa para contarnos?

Realmente no deja indiferente a nadie, o lo  amas, o lo odias. Y el pasar de uno al otro puede ser cuestión de días.

En cuando lo pienso quizás lo que me llama más la atención es que en muchos sentidos no somos tan diferentes. Cuando llegué aquí esperaba encontrarme en otro planta pero con el tiempo me he dado cuenta que China se parece mucho al sur de Europa.

¿Una anécdota curiosa? Hay cientos de anécdotas! Para ponerte un ejemplo, una vez que fui a Qingdao (ciudad costera famosa por su cerveza) por la noche me fui a tomar unas cervezas y comer marisco con unos amigos. Como suele pasar en estas ocasiones, un grupo de chinos que teníamos cerca no tardaron en acercarse a nosotros para brindar. Al darse cuenta de que podía hablar chino se emocionaron y nos pidieron permiso para unirse a nuestra mesa.

Después de compartir unas cervezas, pagarnos la cuenta sin que nos diéramos cuenta y charlar un poco, uno de los chinos empezó a intentar “venderme” una de sus amigas allí presentes. El chico empezó a preguntarme si estaba soltero y si creía que su amiga era guapa, para luego decirme que ella estaba soltera y que era muy buen partido, así que debería casarme con ella. La verdad es que no se cómo me conseguí zafar de esa situación, pero parece que ahora tengo una prometida en algún lugar de la provincia de Shandong , con la cual tan siquiera he hablado.

– Por último, ¿podrías dar algún consejo a los jóvenes que quieran dedicarse a la investigación y no encuentren una oportunidad en España?

Que no pierdan el tiempo en España. Hay muchos países que te van a recibir con los brazos abiertos. La educación en España aunque ha empeorado sigue siendo bastante buena y muchos países la valoran mucho. Siempre hay tiempo de volver.

Además, si se tiene perseverancia, ganas de conocer una nueva cultura y cierta ambición China es un país a tener en cuenta. Aquí se están abriendo muchas posibilidades y puede suponer hacer la diferencia en el futuro.

Sergi, gracias de nuevo por tus palabras y mucha suerte por Pekín. Esperamos volver a leerte en Trabajoenchina.org.

Gracias a vosotros por permitirme compartir con vuestros lectores mi experiencia. Sólo quiero decir que si alguien está interesado en hacer el salto a China y necesita algún consejo, puede ponerse en contacto conmigo a través de los comentarios de este artículo o a través de mi web, Sapore di Cina, estaré encantado en responder en cuando me sea posible.

Ver también

Las personas chinas y su amabilidad: occidentales a ojos de orientales

¿Por qué nos miran tanto y sonríen? ¿Se están riendo de nosotros? ¿Estoy haciendo algo …

One comment

  1. Muy interesante la experiencia de Sergi.

    Me encuentro en un caso similar en estos momentos y tengo que decir que comparto las ventajas y desventajas mencionadas en la entrevista, aunque quizás al ser un investigador social me ha afectado bastante el problema de la falta de espíritu democrático y de la sana costumbre de intercambiar ideas, sobre todo cuando el profesor está presente.

    En muchas ocasiones, los profesores más veteranos dan una clase “magistral” y se van tan anchos sin dejar siquiera un espacio para cuestiones o dudas, y además hay que tener mucho cuidado con su sentido del honor (eso que algunos llaman mianzi), no vaya a ser que queden en evidencia delante de personal de rango inferior.

    En fin, una situación muy complicada de manejar, y algo injusta teniendo en cuenta que una universidad debería garantizar unos mínimos de circulación libre de ideas, que bien que la disfrutan los estudiantes chinos cuando van a Europa (algunos de ellos hijos de esos mismos profes autoritarios).

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