Home / Españoles en China / Anna, ingeniera aeronáutica en Pekín

Anna, ingeniera aeronáutica en Pekín

Ya hemos hecho entrevistas a algunos ingenieros en China. Esta semana, el equipo de Hispanohablantes por China vuelve a la capital para hablar con una ingeniera técnica aeronáutica que trabaja para una compañía aérea de jets privados. Residente en China desde hace 3 años, Anna nos cuenta cómo es su vida en Pekín.

Ingenieros en China - Anna

Nombre: Anna Montanuy
Ciudad natal: Alfarràs, Lleida
Ciudad en China: Pekín.
Fecha de llegada: Septiembre 2009
Edad: 27
Profesión: Supervisora de Operaciones Internacionales en Deer Jet
Estudios: Ingeniería Técnica Aeronáutica, especialidad en Aeronavegación

– Hola, Anna. Gracias por compartir tu experiencia con todos los lectores de Trabajoenchina.org. En primer lugar, ¿nos podrías  contar qué haces exactamente en China?

Estoy trabajando para Deer Jet, una compañía aérea de jets privados, parte del grupo Hainan Airlines, la cuarta aerolínea más grande de China. Estoy en el departamento de control de operaciones internacionales y me encargo de supervisar los vuelos internacionales, contactando con las distintas empresas de handling, obtención de permisos de vuelo y todo lo necesario para que el vuelo satisfactoriamente y sin incidentes.

– ¿Viniste a China en búsqueda de trabajo?

No. Vine a China porque me concedieron una beca del gobierno Chino, el China Scholarship Council (CSC) para estudiar un máster de 3 años en la Beijing University of Aeronautics and Astronautics, también conocida como Beihang. Me gradué el pasado junio y fue entonces cuando decidí buscar trabajo en China.

– ¿Por qué China?, ¿por qué Pekín?

Cuando me vine a China por primera vez en 2009 el principal motivo fuel la beca que me concedieron para estudiar el máster. Yo había terminado la carrera en la Universidad Politécnica de Madrid y estaba buscando opciones para continuar con mis estudios. Me enteré de este tipo de becas mediante la Universidad, que tiene acuerdos internacionales con distintas universidades chinas, una de ellas, Beihang. Me pareció una opción interesante el ir a China, que por aquel entonces ya estaba creciendo a un ritmo espectacular, aprender el idioma chino y vivir la experiencia en un país con una cultura totalmente distinta a la nuestra.

– ¿Hay alguna diferencia en el funcionamiento de los aeropuertos chinos respecto a los europeos?, ¿y en lo que respecta al viajero?

Hay diferencias en cuanto a la propiedad de los aeropuertos y la gestión, ya que en China el gobierno central y los gobiernos regionales siguen teniendo el máximo control. Sin embargo, hay que destacar que desde que se implementaron las leyes de liberalización, hay más oportunidades de inversión privada en el sector, los aeropuertos han sido comercializados y su gestión es más eficiente.

Por lo que respecta al viajero, no hay ninguna diferencia, ya que la infraestructura aeroportuaria en China ha mejorado notablemente en las últimas dos décadas. Con el fin de atender el rápido aumento de la demanda de transporte aéreo, se ha ampliado la capacidad de los principales aeropuertos del país y las instalaciones se han actualizado y modernizado.

– Háblanos un poco de tu experiencia con la lengua china: ¿hablas chino?, ¿lo hablabas cuando llegaste a China?, ¿dónde lo aprendiste?, ¿es tan difícil como lo pintan?

Hablo chino, aunque no con la fluidez que me gustaría. Cuando llegue a China no hablaba nada de chino, sólo podía decir las típicas palabras que te aprendes cuando viajas a otro país: hola,  adiós y gracias. El primer año, con el máster, teníamos incluidas clases de chino básico. Eran sólo cuatro horas a la semana pero me sirvió muchísimo, ya que te enseñan el vocabulario fundamental para moverte por la ciudad. Luego continué estudiando chino en una academia privada y por mi cuenta. Y sí, el chino es un idioma muy complicado, tanto hablado como escrito. Aprender el chino básico hablado no cuesta mucho, pero en cuanto quieres profundizar un poco, se va volviendo cada vez más difícil, por no hablar de la escritura, que ya es otro mundo aparte. Además, una cosa es hablar chino y la otra que te entiendan, ya que al ser un idioma tonal, las palabras cambian de significado dependiendo del tono que utilices, lo cual complica muchísimo las conversaciones.

 – ¿Crees que es imprescindible hablar chino para el mundo laboral en el que te mueves?

En mi campo no es imprescindible, ya que el idioma de trabajo es el inglés. Sin embargo, ayuda mucho a desenvolverte si trabajas en una empresa china, como es mi caso, ya que las reuniones, emails de empresa, formularios, etc. es todo en chino y muchos de los empleados no lo pueden hablar, así que necesitas usarlo para comunicarte con el personal de otros departamentos dentro de la empresa.

– ¿Te ha costado mucho encontrar trabajo? Si no lo tienes, ¿cómo buscas empleo?

Desde que empecé a buscar trabajo en Pekín, tardé 4 meses en encontrar mi trabajo actual, pero se podría decir que no me costó mucho, ya que lo normal es tardar unos meses en encontrar algo que se adecúe a tu perfil. Hoy en día, las redes sociales y los distintos portales de empleo facilitan mucho la búsqueda de trabajo. Yo encontré el trabajo en un grupo de la red social Linkedin de trabajos en China. Otra página muy útil para encontrar trabajo en china es “Zhaopin”, que viene a ser como el infojobs chino y donde se publican la mayoría de ofertas de trabajo en China. En mi opinión, creo que no es nada fácil encontrar trabajo en Pekín, sobre todo sin experiencia laboral, ya que en este caso consideran que no les vas a enseñar nada nuevo y prefieren contratar a un chino. Si tienes experiencia profesional, las probabilidades de encontrar trabajo ya son más altas.

– ¿Qué nos puedes contar acerca de las entrevistas de trabajo en China?

La verdad que no puedo contar gran cosa ya que sólo he hecho dos entrevistas y las dos fueron para el puesto de trabajo en el que estoy ahora, así que no tengo mucha experiencia en este campo. Supongo que la entrevista depende de la empresa y de los requisitos que pidan, como en España. En mi caso, uno de los requisitos era chino hablado y escrito, así que parte de la entrevista fue en chino, e incluso me pidieron hacer una redacción en chino para comprobar que podía escribir caracteres chinos!

– Cuéntanos qué tipo de visado tienes, si siempre ha sido así, quién te lo ha facilitado en cada uno de los casos y qué tuviste que hacer para cambiarlo.

Ahora tengo un visado F, que es el que le llaman de negocio,  pero la empresa me está tramitando el visado y el permiso de trabajo (Z). La verdad que lo de los visados en China puede llegar a ser muy problemático pero yo he tenido suerte en este tema. El primer año vine a China con un visado X, que es el visado para estudios en China de más de 6 meses y  que necesitas cambiarlo a permiso de residencia una vez has entrado en China. Fue la universidad donde estudie el máster la que me tramitó el permiso de residencia de 3 anos, algo muy raro en China, pero privilegio que tenemos los becarios del gobierno chino. Así que durante 3 años no me tuve que preocupar por cambiar de visado.

Cuando terminé el máster me volví a España y allí tramité el visado de negocios, gracias a la carta de recomendación que me escribió la empresa. El visado era de 6 meses, con dos entradas y cada estancia de un máximo de 90 días, pero la empresa me ayudó a ampliar el plazo otros 6 meses sin necesidad de salir del país, mientras empezábamos los trámites para conseguir el visado de trabajo.  Éste último es más complicado y necesitas aportar más documentación que para tramitar un visado F, es por eso que muchos de los extranjeros que trabajan en China lo hacen con un visado F, aunque no sea del todo legal.

– ¿Qué es lo que más echas de menos de España? 

La familia, los amigos y las costumbres en general. A pesar de que considero que me he adaptado bien a la cultura china, cuando llevas ya un tiempo viviendo aquí, cada vez se hace más difícil seguir sus hábitos y cosas tan simples como ir a tomar un café con los amigos es lo que más se echa de menos.

– ¿Qué es lo que más te llama la atención de China? Cuéntanos alguna anécdota que hayas vivido.

La verdad es que conforme van pasando los años te das cuenta de que cada vez te sorprenden menos cosas, pero hay que reconocer que en China hay infinidad de situaciones y detalles que llaman la atención. Una de las cosas que más me sorprendió de China es el hecho de que vendan billetes de tren para ir de pie. Cuando ya no quedan asientos disponibles, siguen vendiendo billetes al mismo precio que los asientos duros pero para ir de pie, con lo cual la gente se amontona en los pasillos y en los espacios entre vagones. Es una auténtica locura. Yo he vivido la experiencia cuando una vez nos quedamos sin billetes y la única opción eran los de pie. Era un trayecto de 14 horas y cuando ya llevábamos 3 horas no podía aguantar más. Si hubiera espacio para sentarse en el suelo no hubiera estado tan mal, el problema era que el tren iba tan lleno que estábamos de pie todos apretujados. Tuvimos suerte cuando llegó la hora de la cena y nos enteramos de que si pagabas la comida podías sentarte durante unas horas en el vagón restaurante así que no lo dudamos ni un momento. Pero luego nos volvieron a echar y nos tocó volver a ir un rato de pie hasta que sirvieron el desayuno  y nos pudimos volver a sentar. Fue toda una experiencia, pero de las que espero que no se vuelvan a repetir!

– Una pregunta sobre la sociedad china. Sabemos que para tu trabajo, la precisión y la puntualidad deben ser fundamentales, pero, ¿cómo es la puntualidad china en la vida diaria?

En general son muy puntuales, tanto para empezar como para terminar. Suelen llegar entre 10 y 15 minutos antes al trabajo pero luego también empiezan a recogerlo todo 10 minutos antes para a la hora en punto estar saliendo por la puerta. Es algo que me llamó bastante la atención los primeros días.  A mí no me importa quedarme un poco más si tengo algún trabajo a medias pero para ellos esto no es así y si se quedan más cuenta como horas extras.

– ¿Qué aspectos positivos destacarías de tu vida en China?

En mi opinión,  uno de los aspectos más positivos de vivir en China es que tu calidad de vida es más alta. Aunque no tengas un sueldo muy alto, como la vida en china es más barata en general, te puedes permitir caprichos que no te permitirías en España, como ir a comer y a cenar de restaurante todos los fines de semana, coger taxis, darte un masaje, comprarte más cosas, hacer más viajes, etc.

Otro aspecto positivo es la diversidad cultural que hay en china, no sólo de otros países asiáticos sino también de África y Oriente Medio y la posibilidad que esto ofrece de familiarizarte con otras culturas y otras costumbres.

– ¿Algún consejo para la gente que quiera venir a buscarse la vida a China?

Mi consejo es que vengan con mucha paciencia y conscientes de que China es otro mundo, así que hay que venir mentalizado. Al principio puede ser muy duro, sobre todo si no tienes ningún contacto en el país para que te ayude con los trámites iniciales. Cosas tan simples como abrir una cuenta en un banco pueden convertirse en un infierno. El choque cultural es muy grande, por no hablar de la barrera del idioma, ya que poca gente en China puede hablar inglés. Pero con paciencia y tiempo, todo se termina resolviendo y uno termina por adaptarse a las costumbres y a la cultura de este país.

Ver también

Las personas chinas y su amabilidad: occidentales a ojos de orientales

¿Por qué nos miran tanto y sonríen? ¿Se están riendo de nosotros? ¿Estoy haciendo algo …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.