Historia del cine chino XI: El Siglo XXI

Comenzamos el siglo XXI en Asia con un gran hito a nivel internacional dentro del cine local, la película del Taiwanés Ang LeeCrouching Tiger, Hidden Dragon” (2000). Este wuxia, coproducción entre todos los cines chinos (China, Hong Kong y Taiwán) y Estados Unidos protagonizada por Chow Yun-Fat, Michelle Yeoh y Zhang Ziyi entre otros, recuerda mucho a los oníricos wuxias de King Hu, pero introduciendo una dosis mayor de acción y efectos digitales modernos. La cinta fue todo un éxito, llegando a ganar 4 Oscars -estando nominada a 10 de ellos- además de numerosos premios a nivel asiático.

Historia del cine chino XI: El Siglo XXI
“Crouching Tiger, Hidden Dragon” (2000)

Este superéxito pone el foco en el cine chino y la moda del wuxia recorre el mundo, cosa que es vista por el gigante asiático como un nuevo mercado para su cine más allá de los circuitos de festivales, y de paso una nueva posibilidad de promoción internacional. Los encargados de encauzar esta moda serían los dos grandes representantes del cine chino actual, Zhang Yimou y Kagie Chen. El primero de ellos lanza en 2002 el wuxia “Hero”, protagonizado por Jet Li, Tony Leung Chiu Wai, Maggie Cheung y Zhang Ziyi, película que se convertiría en todo un éxito a nivel local e internacional. Así Yimou realiza una especie de trilogía de wuxias que completarían “La casa de las dagas voladoras” (2004) y “La maldición de la flor dorada” (2006). Por su parte Kagie Chen se aleja un poco de esta moda con su drama “Together” (2002), pero en 2005 se adentra en el género de las artes marciales con la espectacular “The Promise”.

Si bien un gran número de películas adaptan historias de la China clásica, también son muchas las que tratan temas de su más historia contemporánea, sobre todo su historia bélica (tema recurrente a lo largo de los años). “City of Life and Death” (2009) de Lu Chuan, lleva a la gran pantalla la matanza de Nanjing durante la invasión japonesa en la Segunda Guerra mundial. De temática similar es “Cow” (2009) de Guan Hu, que narra la historia del único superviviente de una aldea china arrasada por lo japoneses y su vaca, contada esta vez en tono de tragicomedia. Por su parte “The Message” (2009), dirigida por Chen Guofu y Gao Qunshu, es un thriller sobre unos sucesos ficticios con el trasfondo histórico de la invasión japonesa. También en 2009 se vuelve sobre el tema de la revolución y se lanza una nueva versión cinematográfica de “The Founding of a Republic”, llegando a ser la tercera película más taquillera del año. En 2010 Feng Xiaogang estrena “Aftershock”, basada en el conocido terremoto de 1976.

En contraposición la Sexta generación sigue una línea muy diferente. “Still life” (2006) de Jia Zhang-ke llegó a ganar el León de Oro del Festival Internacional de Cine de Venecia. Esta película, que muestra a través de una serie de personajes lo que acarrea a nivel social la construcción de la presa de las Tres Gargantas, contrasta fuertemente con los trabajos que la Quinta Generación de directores chinos estaba realizando en ese momento: “La maldición de la flor dorada” (2004) y “The Promise” (2005). Jia Zhang-ke es quizás el mayor representante de este movimiento, con el realismo social y una fuerte mirada crítica como gran fuente de estilo. Sus películas “24 City” (2008) y “I wish I know” (2010), por ejemplo, se centran en la vida de los marginados, utilizando técnicas de documental para retratar la metrópoli y sus personajes e indagar en el desarrollo de las grandes ciudades.

Still Life
“Still life” (2006)

La gran ciudad posmoderna es, de hecho, otro tema recurrente. Lugar de fusión de diferentes culturas, representa el progreso y la modernidad, pero también los conflictos y las preocupaciones sociales más actuales. En  “Spring Subway” (2002), de Zhang Yibai, los momentos clave tienen como escenario el metro, que aparece como principal punto de encuentro para las relaciones sociales. De hecho este realizador tiene la urbe como centro de sus películas. Su “Curiosity Kills the Cat” (2006) cuenta una trágica historia de amor también desarrollada en la ciudad. Por su parte “The Longest Night in Shanghai” (2007) cuenta la historia de amor entre una taxista china y su pasajero japones en Shanghai. Otro ejemplo de este cine es “Lost in Beijing” (2007), dirigida por Li Yu, donde gran parte del metraje está dedicada a la capital china y la ciudad es el hilo conductor de la historia.

Pero cuando hablamos de cine chino tenemos que tener en cuenta una cosa cierta, todo lo que hemos estado hablando en esta serie de artículos es una mera visión parcial basada en lo que nos llega del gigante asiático. El cine que vemos en occidente por lo general pasa en su mayoría por los circuitos de festivales, sean de autor o de género, o por haber tenido un cierto éxito en países asiáticos fuera de la propia China, esto nos deja una perspectiva variada y ecléctica del cine local, que en realidad tiene poco peso en la distribución interna, compuesta en su mayoría por melodramas, comedias, cintas de artes marciales y terror de dudosa factura y llenas de propaganda. Productos que se estrenan, recaudan y desaparecen, como mucho se reponen en televisión y después ni se editan en vídeo doméstico. Pero a pesar de todo el cine Chino esconde muchas maravillas, grandes películas, historias y realizadores que merece la pena buscar y conocer.

Por su parte Hong Kong vive otro hito que marcará su cinematografía en los siguientes años, la reunificación de la ex-colonia británica con China en 1997. Si bien Hong Kong mantiene un alto grado de autonomía y autogobierno, China se convertirá, sobre todo al acabar la primera década del siglo, en la gran fuente de financiación a nivel local, obligando a muchos realizadores a buscar el dinero en el “mainland”.

election
“Election” (2005)

A finales de la década de 1990 se produce un descenso en la producción de películas en Hong Kong, si bien en su mayoría es debido al descenso en la realización de CATIII. Estos primeros compases de siglo ofrecen una gran variedad de temáticas y géneros en la industria local: Desde las producciones de acción y efectos especiales -muy al estilo americano- como “Downtown Torpedoes” (1997), “Gen-X Cops” o “Purple Storm” (ambas de 1999); hasta comedias románticas como “The Truth About Jane and Sam” (1999), “Needing You…” (2000) y “Love on a Diet” (2001); pasando por cintas de terror que siguen la moda del J-Horror japonés como “Big-Head Monster” (2001) y “The Eye” (2002).

En 1996 Johnnie To y Wai Ka Fai fundan la compañía Milkyway Image, que ha tenido muchos éxitos a nivel local e internacional tanto de crítica como de público. Entre sus primeras películas se encuentran “A Hero Never Dies”, “Expect the Unexpected” o “The Longest Nite” (todas de 1998), pero quizás sean los elegantes noir dirigidos por Johnnie To los que más reconocimiento han obtenido: “PTU” (2003), ambas partes de “Election” (2005-2006) o “Sparrow” (2008) son algunos ejemplos. Este tipo de policiacos ha tenido mucho mercado en la primera década de los años 2000, produciendo éxitos que han trascendido con creces las fronteras asiáticas. La trilogía “Infernal Affairs” (2002-2003), codirigida por Andrew Lau y Alan Mak, es quizás el mejor ejemplo -la oscarizada “The Departed” es un remake de esta-. La comedia de conversación absurda o Mo Lei Tau también tuvo su hueco en el cine hongkonés de principios de siglo, principalmente debido al éxito local, e internacional a través de internet, de la película “Shaolin Soccer” (2001), dirigida y protagonizada por el conocido comediante Stephen Chow.

Hasta la fecha el cine de Hong Kong ha tenido sus más y sus menos. El descenso de producción de la industria, los cambios en la relación política y comercial entre la excolonia británica, la China Continental y Taiwán, y las modificaciones en la financiación cinematográfica son vistos por muchos como el comienzo del fin de la seña distintiva del cine local frente al cine chino. Eso solo el tiempo nos lo dirá.

Cape No 7
“Cape No. 7” (2008)

Para finalizar viajemos a Taiwán. Esta cinematografía se enfrenta a tiempos difíciles debido a la alta competencia con Hollywood, el cine Hongkonés y el vídeo doméstico. El cine local producía a primeros de los 2000 apenas 20 películas al año con cierto éxito, de las cuales pocas o ninguna se exportaba, y muchos espectadores taiwaneses preferían ver otros cines. Desde entonces hasta nuestros días ha habido algunas producciones que han llegado a los circuitos internacionales y han puesto a la isla de nuevo en el mapa cinematográfico, estas producciones conforman el nuevo resurgir, aunque sea de forma tímida, del cine local.

Quizás el éxito reciente más destacable del cine en Taiwán es la película “Cape No. 7” (2008) del director Wei Te-Sheng, la película local más taquillera de todos los tiempos y ganadora de más de 15 premios en total en diferentes certámenes. Su director realizaría en 2011 “Warriors of the Rainbow: Seediq Bale”, seleccionada para representar a Taiwán en los Oscars. Dentro de esta vuelta a la “vida” del cine taiwanés podríamos destacar películas que han tenido cierta repercusión internacional como “Monga” (2010), “Seven Days in Heaven” (2010) o “Night Market Hero” (2011).