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Brígida, profesora de inglés en Tianjin

Licenciada en Traducción e Interpretación, Brígida es una jienense que ya ha vivido durante casi 3 años en China. En esta ocasión lleva desde septiembre trabajando como profesora de inglés en Tianjin. Hoy visita Hispanohablantes por China para hablarnos de su experiencia en este país, tanto como profesora de lenguas, como estudiante de chino.

Brígida, profesora de inglés en Tianjin

Nombre: Brígida Herrera Gutiérrez
Ciudad natal: Arjona (Jaén)
Ciudad en China: Tianjin
Fecha de llegada: 24 de agosto de 2009 (la primera vez) – 31 de agosto de 2012
Edad: 26
Profesión: Profesora
Estudios: Licenciada en Traducción e Interpretación por la Universidad de Granada y Máster Internacional de profesor de español por la Universidad de Salamanca en colaboración con la Fundación FIDESCU.

– Hola, Brígida. Bienvenida a Españoles por China. En primer lugar, ¿nos podrías  contar qué haces y has hecho con anterioridad exactamente en China?

Actualmente trabajo como profesora de inglés para New Oriental School (新东方)y más concretamente en Maxen Education (迈格森国际教育). Es una academia de inglés en la que imparto clases de matemáticas y ciencias a niños de 3 a 15 años. Sin embargo, en estos tres años he pasado por distintos centros de enseñanza, como alumna y como profesora. Llegué a Xi´an en 2009 para estudiar chino y ese mismo año me dieron la oportunidad de comenzar mi carrera como  profesora de español en Xi´an International Studies University. Un año más tarde, el mismo jefe me hizo responsable del departamento de español y jefa de estudios de Unique Education International Languages School. Una academia de idiomas en la que no sólo se impartía el español, sino otras lenguas minoritarias como francés, alemán, italiano, portugués, etc.  Hace unos meses volví  de nuevo  a China para mejorar mi chino y empezar a buscar trabajo.

– ¿Por qué decidiste dar el paso y lanzarte a la aventura de vivir en el extranjero?

Bueno, cuando llegué aquí la primera vez, no tenía muy claro eso de vivir en el extranjero. Yo pensaba estudiar chino durante un año y después volver. Sin embargo, China me abrió muchas puertas y quizás esa sea la razón principal para seguir aquí.

– ¿Por qué China?, ¿por qué Tianjin?

Empecé a estudiar Chino hace 8 años porque un buen amigo me comentó que el chino sería el idioma del futuro y que podría tener muchas salidas y desde el primer momento me atrapó. Recuerdo que todo el mundo me decía que estaba loca y que para qué me iba a servir estudiar chino. En cambio, yo tenía claro que si quería aprender bien el idioma, tenía que venir a China. En cuanto a Tianjin, confieso que el amor me ha traído hasta aquí.

– Según nos has comentado, antes de vivir en Tianjin estuviste viviendo en Xi’an y además, sueles visitar con frecuencia Pekín, ¿con cuál de estas tres ciudades te quedarías para vivir?, ¿por qué?

Es una pregunta algo difícil, así que intentaré ser breve. De Xi´an puedo decir que me recibió con los brazos abiertos y le tengo un cariño especial. Supongo que a todos nos pasa lo mismo con nuestro primer destino. Mucha gente me ha comentado que Xi´an es una ciudad caótica en la que todo está desordenado y en la que no hay nada que hacer. En cambio, yo pienso todo lo contrario. A pesar de ser una de las ciudades más grandes de China, a mí me parecía un pueblo grande. En Xi´an todo está relativamente cerca, es fácil hacer amigos chinos y la gente es encantadora. No resulta difícil ver a la gente en los parques practicando taichí, bailando o simplemente jugando al ajedrez o a las cartas sentados en las mini mesitas y taburetes. Además de todo esto, es una de las Cuatro Capitales Antiguas de China, lo que la convierte en un lugar apasionante para descubrir los secretos de la Antigua China. Creo que es un buen lugar para estudiar y tomar contacto con China.  Pero yo ya tuve mi momento y como dice Sabina en Peces de Ciudad: “Al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver”.

Tianjin, ciudad en la que vivo ahora, es un lugar tranquilo. Aquí la vida se mueve despacio. Nadie tiene prisa. Es una ciudad china que no parece china. Está llena de rascacielos y cada vez hay más centros comerciales. Es relativamente fácil encontrar trabajo y es más barata que Pekín. Aquí con un sueldo medio español se vive bien. Yo no gano una fortuna, pero me da para pagar el apartamento, vivir sin pasar fatigas (como diría mi madre) y para ahorrar. Creo que no está nada mal. De  momento, me quedo aquí.

En cuanto a Pekín, para mí es la ciudad del “demasiado”. Demasiada gente (chinos y extranjeros), demasiado estrés, demasiado tráfico y demasiada contaminación. Dicen que está llena de oportunidades, pero yo no he tenido suerte  en las veces que me he recorrido sus calles para buscar trabajo. Somos muchos los profesores de español que llegamos allí y no hay hueco para todos. O si lo hay, no siempre con las mejores condiciones laborales.

– ¿Es verdad que la mayoría de los extranjeros que vienen a China acaban dedicándose a la enseñanza de idiomas?, ¿cómo está la situación laboral de los profesores de inglés?, ¿es semejante a la de los profesores de ELE?

No sé si la mayoría, pero sin duda, muchos de ellos. Por un lado, es fácil encontrar trabajo como profesor de idiomas porque cada vez es mayor el interés de los estudiantes chinos por los idiomas y por las lenguas minoritarias. Los centros necesitan nativos (o una cara bonita) y nosotros necesitamos trabajo. Es fácil y rápido. Por otro lado, hay personas que se dedican a esto durante unos meses con al fin de sacar un dinero extra, pero otros, nos lo tomamos en serio y hacemos de esto nuestra profesión. En cuanto a la situación de los profesores de ELE y los de inglés, bajo mi punto de vista y guiándome por mi experiencia en centros chinos, es totalmente diferente. Sin ir más lejos, el sueldo se reduce a la mitad. Siempre que aparece una oferta de trabajo para profesor de inglés, el sueldo no suele bajar de 10.000 yuanes, mientras que son pocas las ofertas para profesores de español y no suelen pasan de los 5.000. A eso hay que añadir la falta de materiales y  medios.

– ¿Nos podrías comentar cuáles son más o menos las exigencias para trabajar como profesor de Inglés?, ¿qué requisitos académicos o qué experiencia laboral piden las escuelas chinas para estos docentes?

Lo primero que los centros buscan son nativos. Sí, nativos. En mi centro todos piensan que me llamo Bridget y que vengo de Gales. Es la única desventaja en mi caso. Con esto quiero decir que es una NO exigencia. Los centros necesitan extranjeros con algo de experiencia que tengan un buen nivel de inglés y que puedan satisfacer las expectativas de alumnos y padres, como es mi caso. Con eso les basta. El problema aparece con las autoridades. Estos dos últimos meses han sido una locura para mí y las chicas del centro que se encargan de mi papeleo. Para obtener el permiso de trabajo, han tenido que presentar mi diploma universitario, un título de máster más un currículum con una experiencia mínima de dos años demostrables como profesora de inglés (en mi caso solo un año). Os puedo asegurar que, aunque no suene complicado, ha sido una carrera de obstáculos pero hemos llegado a la meta. Recién hoy he recogido mi permiso de residencia y estoy más que feliz. ¡Ah! Se me olvidaba, para las autoridades yo no soy profesora de inglés, sino de español. Ha sido la única vía de conseguir el permiso de trabajo aquí ya que las autoridades intentan evitar que no nativos impartan clases de inglés. En mi opinión, también es una forma de contralar la inmigración. Creo que no somos pocos los que venimos a “estudiar chino” por una buena temporada.

– ¿Te costó mucho encontrar trabajo?, ¿cómo lo conseguiste?

Yo vine aquí con la esperanza de seguir ejerciendo como profesora de español, pero no encontré nada que me garantizase un sueldo estable. Al final encontré este trabajo por casualidad. Publiqué un anuncio en una página web en la que aparecen ofertas de trabajo constantemente (http://jobs.echinacities.com) y en un par de días me llamó una chica por teléfono. Fui a hacer una clase de demostración y me cogieron. Estuve dos meses a tiempo parcial y desde enero a jornada completa.

– ¿Qué nos podrías decir de las entrevistas de trabajo en China?, ¿hay alguna diferencia con las que has hecho en Europa?, ¿hay algún aspecto en concreto que consideres que valoran más en este país a la hora de solicitar un puesto de Trabajo?

Para serte sincera, no he hecho muchas. Siempre he tenido la suerte de llegar y quedarme. Al menos en el ámbito de la enseñanza, te suelen hacer preguntas muy generales sobre tu experiencia laboral, nivel de estudios, expectativas laborales y tu vida personal (son algo cotillas). Un poco como en todos sitios. No son demasiado exigentes si presentas un buen currículum y si les gusta tu aspecto. He tenido amigos que no han podido acceder a un puesto, aun siendo nativos, solo por ser “morenitos”. Muchas veces, la entrevista la hace alguien que no ha tenido contacto alguno con la enseñanza y que no puede valorar realmente tus conocimientos como docente. Eso no ocurre en España o en otros países de Europa.

– Háblanos un poco de tu experiencia con la lengua china: ¿hablas chino?, ¿lo hablabas cuando llegaste a China?, ¿dónde lo aprendiste?, ¿es tan difícil como lo pintan?

El chino y yo tenemos una relación de amor y odio que parece no terminar. A mí me encanta estudiar chino, pero cuando llevo un tiempo a fondo con él, me cansa y tengo que parar. Así que ahí voy. Cuando llegué a China, no hablaba prácticamente nada. Yo estudié traducción y allí no nos enseñaban a hablar. El primer día, me pareció ver el cielo abierto cuando encontré un bar en el que ponían comida mexicana. Sola, en algún lugar de Xi´an y sin entender nada. Fue toda una aventura encontrar algo que cenar ese día. El idoma se aprende en la calle. Y se aprende practicando con chinos. Yo aprendí a desenvolverme bien con el chino trabajando todos los días rodeada de chinos. Todos mis compañeros de trabajo eran chinos, el jefe y todos mis alumnos. Quieras o no, estaba en constantemente escuchando y hablando chino. ¿Difícil? Lo pintan difícil y lo es. No tiene nada que ver con los idiomas que estamos acostumbrados a estudiar. Es todo un reto, pero si te gusta China, su gente y su cultura, todo se hace más fácil. Aprender chino puede ser como preparar un cóctel. Echamos las ganas en la coctelera, añadimos un poquito de paciencia, ponemos los tonos correctos en su sitio, lo agitamos todo con mucho cuidado y ya estamos listos para salir a la calle a descubrir todo lo que China esconde en sus callejones.

– Según nos comentas, la primera vez que pisaste China fue para estudiar su lengua con una Beca del Gobierno Chino, ¿cómo conseguiste esta beca?, ¿qué requisitos pedían en su momento para solicitarla?, ¿qué crees que tuvieron en cuenta para concedértela?

En aquel momento cualquier persona podía solicitar la beca y conseguirla. Recuerdo que en la reunión de la Embajada China en Madrid, había gente de todas la edades y con perfiles académicos distintos. Éramos cuatro traductores, una enfermera, empresarios, etc. Algunos hablaban chino y otros tenían muchas ganas de empezar en China. Yo  tuve suerte.
Si no recuerdo mal, pedían el expediente académico, una carta de recomendación, un certificado médico y rellenar el formulario de solicitud. No sé si las bases han cambiado mucho, pero en aquel momento era  relativamente fácil acceder a las becas del gobierno chino.

– ¿Crees que es imprescindible hablar chino para el mundo laboral en el que te mueves?

No sé si es imprescindible, pero sin dura ayuda mucho a la hora de resolver conflictos laborales. Además, si saben que hablas chino y que conoces cómo funcionan las cosas, te toman más en serio. En mi opinión, no sólo es importante hablar chino sino hablarlo como ellos. Yo soy la única extranjera en el colegio y en más de una ocasión me he tenido que volver medio china para que me escuchen.

– Suponemos que además de los estudiantes, tus compañeros de trabajo también son chinos, ¿cómo es el día a día con ellos?, ¿cuáles son los principales problemas que se te plantean?

A mí sólo me falta dormir con chinos. Yo trabajo con niños, así que a ellos le sumamos los padres, las madres, los abuelos y hasta la bicicleta si se tercia. Todos mis compañeros son chinos salvo un chico de Canadá que se acaba de incorporar a la plantilla y que aparece por allí de vez en cuando. La relación con ellos es buena.  En el centro todo está muy organizado y la gente es encantadora y muy seria con el trabajo. Eso facilita mucho las cosas. Sin embargo, nuestra forma de pensar y de trabajar no deja de ser diferente y siempre hay malentendidos. Pero nada que no se pueda resolver hablando.

– Cuéntanos qué tipo de visado tienes, si siempre ha sido así, quién te lo ha facilitado en cada uno de los casos y qué tuviste que hacer para cambiarlo.

Mi historia con los visados es larga y complicada. Lo mejor es venir con un visado de estudiante. La universidad te envía los documentos necesarios y listo. Todo es fácil y rápido. Si nos topamos con el de trabajo, la historia cambia. Mi segundo año lo pasé en Xi´an trabajando a jornada completa con  un visado de estudiante conseguido de forma sospechosa. Me enteré nada más llegar que mi colegio no tenía los permisos necesarios para contratar a extranjeros y por tanto, no me podían garantizar el visado de trabajo. O eso o volver a casa en unos días sin trabajo. Esta vez, lo he conseguido. Como decía antes, me acaban de dar el permiso de residencia y por fin hay una Z escrita en mi visado. Tuve que volver a España porque me caducaba el visado de negocios  (para periodos de estudios inferiores a 6 meses) y tenía que esperar unos días para recibir el permiso de trabajo y la carta de invitación de las autoridades de Tianjin. Una vez allí me bastó con presentar la solicitud y listo.

– ¿Qué es lo que más echas de menos de España?

Lo que más echo de menos es jugar en el parque con mis sobrinillos un día de sol en invierno.  Yo soy del sur y el calor me da la vida. Si el día está despejado todo es más fácil, pero si además el sol calienta un poquito…mejor que mejor. Os recomiendo la canción de Canteca de Macao, Pal sur.

– ¿Qué es lo que más te llama la atención de China? Cuéntanos alguna anécdota que hayas vivido

Aquí cada día ocurre algo nuevo. Siempre hay un sitio que descubrir, una persona que te sorprende y algún caracter nuevo que aprender. A mí me gusta especialmente la gente mayor. Siempre están en la calle haciendo ejercicios, jugando a las cartas y disfrutando de la vida porque se lo merecen. Es gente sana y llena de energía. Les da igual que haga frío, que llueva o que nieve. Ellos siempre están en la calle. Yo comparo a China con un gran dragón hambriento. Desde fuera puede dar miedo, pero si ya estás dentro te protege y te cuida.

Anécdotas hay muchas y de todo tipo, pero a mí siempre me hace reír una situación que viví con mi madre y mi tía cuando vinieron a visitarme. Mi tío estaba comprando abanicos en una tienda cerca de la muralla de Xi´an y justo a la entrada había una señora mayor muy pequeñita y encantadora, de unos 80 años tomando el fresco. Como mi madre y mi tía estaban cansadas, la buena señora decidió entrar por sillas para ellas y sentarlas a su lado mientras nosotros comprábamos. Lo gracioso vino cuando mi tía y mi madre intentaron  besar a la señora para agradecerle el detalle y ella se asustó tanto que casi salió corriendo limpiándose las mejillas. Como pude intenté explicarle que era una forma de agradecimiento y que nosotros solemos dar besos en esos casos y al final todos acabamos riéndonos de la situación.

– ¿Algún consejo para la gente que quiera venir a buscarse la vida a China?

Recomiendo cargar la maleta de mucha ilusión y paciencia porque aquí los sueños se pueden hacer realidad. Eso sí, hay que dejar todos los prejuicios atrás y entender que estamos en un lugar totalmente distinto y que somos nosotros los que tenemos que adaptarnos a él y no al contrario. Si lo conseguimos, todo es recibir y recibir para poder volver un día con la maleta llena de experiencias y de personas inolvidables.

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7 comments

  1. “lenguas minoritarias”?? Qué fuerte!!! Como una profesora de lenguas y traductora adjetiva así a lenguas como el francés, el portugués, el alemán, o el italiano?????? minoritarias en qué sentido???? pertenecen a minorías lingüísticas o étnicas, o culturales???? o mentales???? qué vergüenza!

  2. “Minoritarias” en el sentido de que en China, o en Xian al menos, es muy poca la gente que las estudia.

  3. Juan de Dios Cáceres

    La gente se pone echa una fiera por nada y sin entender ni lo que lee, desde luego.

    Dicho esto: ¡Qué bien, Brígida!

    Concuerdo al cien por cien con las descripciones de las ciudades y cómo se aborda el mercado laboral de la enseñanza de idiomas. Sí es cierto que se centran en buscar nativos y que los sueldos varían mucho de un idioma a otro. También es cierto que las entrevistas de trabajo no son tan rigurosas como entrevistas similares en otros países.

    ¡Me ha gustado mucho!

  4. Hola, Youshi:

    Perdona si no me he explicado bien, pero como dice Miguel, me refiero a idiomas como el francés, el español, el italiano, el coreano, el árabe o el alemán.Prácticamente todo lo que no sea inglés. En chino sería algo así como 小语言 o 小语种. No creo que nadie pertenezca a ninguna minoría mental independientemente de la lengua que hable, y por supuesto que nunca diría que el español es una lengua minoritaria en el mundo. En cambio, sí lo es en el contexto chino, ya que aunque son cada vez más lo chinos que la estudian, no podemos compararla con el inglés. Gracias a Miguel y a Juande por las aclaraciones.

  5. Muchísimas gracias por esta excelente entrevista. Me parece que ofrece información interesante para todo el que quiera venir a China a dedicarse a la enseñanza (como lo que cuenta Brígida sobre lo explotado que está Pekín, lo difícil que es encontrar un trabajo de profesor de español bien remunerado o los procedimientos que siguió para la obtención del visado), y, sobre todo, describe con gracia y autenticidad la experiencia de alguien que está aquí ganándose la vida. Ojalá se lo tomaran igual de en serio en esos medios mayoritarios que pintan tan a menudo una “China de las oportunidades” donde el éxito es posible sin el menor esfuerzo.
    Por otro lado, resulta obvio que la entrevistada está hablando del contexto de la enseñanza de idiomas extranjeros en China, por lo que el uso de la expresión “lengua minoritaria” es totalmente justificable y apropiado.

  6. cada dia estoy mas rogulloso de mi hermana, es la mas valiente de la familia y una gran profesional. sigue adelante con tu vida aunque te echemos de menos poel el pueblo.

  7. Yo también lo he entendido tal y como ha dicho Miguel. Vamos, yo creo que estaba claro, no?

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