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David García Lou, cantante de éxito en China

Si hay un adjetivo que describe a David García Lou, ese es “polifacético”. Este joven madrileño llegó a China hace algo más de tres años en busca de algo diferente y no podrá negarnos que lo ha conseguido y es que David García Lou, médico de formación, está comenzando con éxito y un gran número de seguidores, una carrera musical como cantante por estas tierras. ¿Queréis saber cómo suena? Os dejamos un avance…


Nombre: David García Lou (搂大卫)
Ciudad natal: Madrid
Ciudad en China: Lijiang – Shanghai
Fecha de llegada: Agosto 2010
Edad: 27
Formación: Médico

– Hola, David, bienvenido a Trabajoenchina.org. Nos gustaría comenzar por el principio de tu historia en China, ¿qué le trae a un joven licenciado en medicina a China?

Hola, encantado de estar con vosotros. La carrera de medicina me había absorbido la mayor parte de mi tiempo durante seis años. Me gustaba mucho estudiar medicina, pero desde poco después de empezar supe que en algún momento debería dedicar un tiempo a otras cosas que también me llenan, como viajar, leer y escribir. En mi quinto curso hice un viaje a China, como turista, y aprendí las palabras básicas de chino y el funcionamiento del idioma. Básicamente en tres semanas sólo me dio tiempo a darme cuenta del gran reto que podría ser aprender este idioma. La gente de este país, incluso sin poder comunicarme con ella, me pareció muy acogedora. Así que lo tuve claro, cuando me licenciara me tomaría un año fuera de los hospitales: estudiaría chino, viajaría y dedicaría el resto del día a leer. Un plan sencillo para luego retomar con fuerza la especialidad. Un año diferente, en ningún caso sabático.

 – En China buscabas alejarte de los hospitales pero, paradojas de la vida, tu primera experiencia laboral en el país fue en el departamento internacional de un hospital en Shanghai, ¿qué recuerdos guardas de aquella etapa?, ¿se trabaja igual en un hospital chino que en uno español?

Llegué a China y mi primera parada fue Shanghai. Hay que tener en cuenta que además de los hospitales, quería huir del estudio en las aulas. No me apunté a ninguna academia. Quería algo práctico, aprender en la calle, hacer amigos locales, practicar con la gente del lugar; no me apetecía sentarme a escuchar a un profesor. Me compré libros para aprender chino por mi cuenta. Aunque pasaba muchas horas memorizándolos, mi principal estrategia era buscar situaciones donde practicar la teoría.

Un día se me ocurrió ir a pedir trabajo a un hospital chino. A ver que pasaba. Con mis cuatro palabras mal pronunciadas me hice entender: quería un trabajo. Los médicos alucinaban, no sabían muy bien que hacer conmigo, parecía que nunca antes se les había planteado este problema de tener a alguien pidiendo un trabajo en la puerta. Quizás ni siquiera les había ocurrido con un chino, por que las plazas en estos hospitales se consiguen a través de oposiciones, etc. Me llevaron de departamento en departamento, luego de oficina en oficina, sin enterarme mucho de que pasaba pero divirtiéndome con la situación. Casualidades de la vida, este hospital chino estaba desarrollando una sección para tratar extranjeros. Después de recorrer muchos pasillos y que mi currículo pasara por muchas manos, a alguien se le ocurrió llevarme a ese piso especial donde todo estaba mucho más limpio, las salas de espera tenían sofás, los médicos vestían corbata y junto a la entrada había un cartel enorme a modo de primer mandamiento que decía “no tarjetas, no cheques, solo cash”.

Allí encontré a una jefa de departamento que hablaba decentemente inglés y tras mirar un poco por encima mi currículo me dijo: “contratado”. Así de fácil. Y entonces el que aluciné fui yo. Me dijo que necesitaban a alguien que explicara a los pacientes en que consistían las pruebas, cuanto costaban, que hablara con ellos de efectos secundarios, alguien que diera las malas noticias… En fin, una cara occidental que hiciera a los pacientes ese lugar un sitio más familiar. Me dijo: “tu horario será de lunes a sábado de ocho a ocho y tu salario … ¿cuánto quieres?” Eso era una costumbre muy china que yo desconocía, no ofrecer salario y dejar que el entrevistado pida. Como no tenía la menor idea de cuanto pedir y me había picado la curiosidad por vivir esa experiencia que prometía ser apasionante, y ya casi lo hubiera hecho gratis; sin saberlo, contesté de la manera correcta en estos casos: “ni mucho, ni poco, lo que usted crea conveniente”. Sobre una hoja escribió una cifra y la hizo resbalar por encima de la mesa, en plan mafia. “7000 yuanes”. “Acepto”, dije.

Ni siquiera en este departamento todos los médicos hablaban bien inglés y a veces los pacientes se sentían un poco perdidos. En un país desconocido, la fragilidad que uno siente cuando enferma, es aún mayor. Si no puedes comunicarte perfectamente con tu médico la enfermedad se convierte en un problema más grande de lo que es por si misma. En este aspecto encontré mi hueco haciendo que cada paciente tuviera las menores incertidumbres posibles sobre su estado y sobre lo que se le iba a hacer.

Para lo que hacía en ese momento no me hacía falta tener convalidado el título. Pero empezamos el proceso de convalidar mi diploma con el gobierno chino en previsión del día en que quisiera pasar a otro estatus y poder recetar y pedir pruebas. Pero eso yo lo vi siempre bastante a largo plazo, porque aunque el departamento fuera “internacional” todo había que coordinarlo dentro de un gran hospital que trabajaba en chino. Rellenar informes en chino, todo tipo de burocracia en chino, etc. Ni en diez años sería capaz de hacer esto en este idioma, pensé.

La parte local de este hospital tenía un volumen de pacientes enorme. Una manera dulce de decirlo: este volumen exagerado de pacientes hacía que los protocolos no siempre pudieran ser iguales a los que hubiéramos considerado de primera elección en España. Pero tengo que reconocer que con ese movimiento diario, mantener tasas de infección postquirúrgica como las que se mantenían era para considerarlo un éxito.

Si en la parte local lo que marcaba el protocolo era el volumen de pacientes y por lo tanto el factor limitante era el escaso tiempo y los recursos, en la parte de extranjeros lo que marcaba la actuación de los médicos era el dinero del seguro. Tanto paga tu seguro, tanto te podemos curar. Para un médico esto es terrible, terrible, terrible. Vi a un chico inglés de mi edad que ni se movía por el dolor de una apendicitis, su seguro por alguna confusión de papeles iba tardar en dar la aprobación uno o dos días. Con un dolor agudo en cada movimiento tuvo que llamar a sus padres para que le hicieran una transferencia urgente de dinero, luego llamar a un amigo de confianza para que fuera al cajero a sacar el todopoderoso “cash”. El chaval gritaba, opérenme, que les voy a pagar, que tengo seguro de verdad. Hasta que el dinero no estuvo encima de la mesa no se le puso ni un calmante. En otro ocasión, vimos a un paciente que tenia una infección horrible en la pierna, se le había infectado una picadura de insecto, y los cirujanos le preguntaron cuanto dinero cubría su seguro. El sabía que tenía seguro pero no exactamente hasta cuanto pagarían. Los cirujanos plantearon con toda naturalidad las dos opciones: si el seguro cubría más de 300 000 dólares, intentaríamos salvarle la pierna; si cubría menos, mañana programaríamos la amputación. Recuerdo la tensión que se vivía en estos casos mientras la administradora llamaba al seguro y los médicos esperábamos una cifra para saber que podíamos y que no podíamos hacerle al paciente.

Ojala hubieran estado ahí los que no valoran nuestra sanidad pública en España y la están intentando desmembrar poco a poco.

– Por cierto, una curiosidad, ¿se utiliza la medicina tradicional china en los hospitales o solo la occidental?, ¿a cuál recurren las personas chinas ante un problema de salud?

Para cuestiones banales incluso en nuestro departamento se ofrecían tratamientos de medicina china, e incluso en algunas enfermedades más graves se les recomendaba suplementar con tratamientos tradicionales. Claro que estas prácticas no suelen estar cubiertas por los seguros occidentales, y el paciente las tendría que pagar en “cash”.

Nunca supe si las ofrecíamos porque los médicos realmente creían en estas terapias o porque era dinero que entraba directamente al hospital. Yo soy bastante escéptico ante tratamientos que no tengan base científica, pero también valoro mucho el trabajo serio de los profesionales de la medicina china. Por ejemplo en muchos problemas en el que el dolor fuera el síntoma principal, la acupuntura parecía tener mucha aceptación por los pacientes, y sus resultados, aunque no se puedan medir de forma científica, parecían ser positivos para muchos de ellos.

– Decides dejar el trabajo en el hospital por dedicarte de lleno al estudio de la lengua china, ¿eran tan incompatibles?

El hospital abarcaba todo mi día, salía de allí y no tenía ganas de ponerme a hablar con la gente o descubrir la ciudad paseando. Además ya llevaba varios meses viviendo la experiencia de trabajar en ese hospital y ni iba a aprender suficiente medicina china como para poderla practicar yo en un futuro, ni los casos que veía en la medicina occidental me iban a aportar un conocimiento extra para cuando volviera a ser médico a España.

Por otro lado, mis compañeros entre ellos hablaban shanghainés y conmigo inglés, así pues me di cuenta que por estar rodeado de chinos todo el día, por mucho que cuando teníamos descansos contestasen a mis preguntas sobre el idioma, no iba a dar el siguiente paso con el chino. Este idioma si se quiere aprender bien, hay que sentarse a estudiarlo delante del libro.

Volví a mi técnica anterior, pasar muchas horas delante del libro y luego buscar gente con la que practicar.

– ¿Nos podrías contar cómo ha sido el aprendizaje de esta lengua?, ¿algún truco o consejo que se salga de las cuatro paredes del aula?

Yo creo que rodearse de chinos es fundamental, pero que si no lo apoyas en una base teórica no vale para nada.

He pensado mucho sobre el aprendizaje del chino, y he llegado a estas conclusiones personales que me encantará compartir: lo principal del chino son los caracteres y los tonos.

La base del idioma chino y me atrevería a decir que de la cultura china, es el “carácter”. La importancia que le dan los chinos a esta unidad básica es tremenda. Cada carácter es como un ente independiente con su grafía, su pronunciación, su historia. La forma de dibujarlos muestran la personalidad de quien los escribe y el número de caracteres que se conocen marca el nivel cultural del individuo. Intentar aprender chino sin aprender caracteres es un despropósito. Yo propongo basar el aprendizaje del chino en conocer caracteres.

¿Y cómo aprender caracteres? Ahí está la cuestión. Se pueden aprender unos 200 por su similitud visual al objeto que representan 口 boca 木 árbol 女 mujer 子 niño y luego otros 500 con reglas nemotécnicas fáciles 好 que es concepto de bien o bueno y se escribe con mujer y niño juntos. A esto sumándole los radicales más simples puedes ponerte fácilmente en conocer 1000 caracteres.

A partir de mil caracteres la cosa se complica porque muchos se parecen entre sí y los nuevos te hacen confundir los anteriores. Yo tardé 3 meses en aprender los primeros 1000 caracteres, pero tardé 15 meses en aprender los siguientes 1000.

Para aprender los caracteres tres consejos por orden de importancia: memorizar el tono, saber formar con él, tres o cuatro palabras, y saber si ese carácter tiene alguna otra pronunciación.

Por ejemplo 车 coche: Se pronuncia Che tono 1, puedes formar 风车 molino 车库 garaje 车祸 accidente, y en algunas ocasiones este carácter se pronuncia Ju tono 1.

Para mí, sin duda lo más difícil han sido, y son, los tonos. Por eso si con cada carácter se memorizan tres palabras (fundamental memorizar bien los tonos) aunque se te olvide que tono tiene el carácter original, con la combinación puedes acordarte.

Una cosa es memorizar caracteres y reconocerlos y otra escribirlos. Si se quiere aprender más de 2000 caracteres, entonces es fundamental escribirlos. Así que si se tiene la idea desde el principio en aprender hasta cierto nivel, recomiendo escribir a mano todo lo que se pueda.

No conozco a nadie que durante el aprendizaje del chino no haya dicho muchas veces: esto es imposible. O que no haya pasado temporadas muy frustrado. Pero no hay que querer correr, una cosa que me ha quedado clarísima, es que: es mejor aprender poco pero aprender bien; mejor saber pocos pero conociendo a la perfección el carácter y su tono, que saber muchos sin rigor.

– Dejas, no sabemos si definitivamente o temporalmente, la medicina y comienzas a estudiar chino, pero, ¿en qué momento te planteas coger la guitarra y ponerte a cantar por las calles de China?

De siempre he tocado la guitarra y he tenido mis grupillos. Hice amigos chinos que me pasaron música que me gustaba escuchar y aprendí sus canciones como parte del aprendizaje. En unos de esos momentos de frustración por los que pasamos todos los que estudiamos chino, me fui de viaje por Yunnan, sin libros y sin nada, a disfrutar del país. Y en un acogedor pueblo que luego acabaría siendo como mi segundo hogar, Dali 大理, unos chicos estaban tocando la guitarra en la calle, me la pasaron, y canté lo que sabía. Cuando me di cuenta estaba rodeado de gente del pueblo que me hacían fotos y preguntas. Aunque llevaba varias semanas en ese pueblo turístico, no había conocido a nadie local, y a partir del vínculo que crearon esas canciones y las conversaciones que desataron, conocí a lugareños que me llevaron a sus casas y vi ese pueblo de repente de una manera diferente que no había conseguido en las semanas anteriores. Ahí surgió la idea: si esto ha ocurrido con cuatro canciones mal preparadas, en chanclas e improvisando, ¿qué pasaría con espectáculo bien hecho, con micro, con discurso, con puesta en escena? ¿y que pasaría en otras ciudades China? ¿la respuesta de la gente sería igual? Sería una manera increíble de conocer desde dentro este país.

¿Cómo se da el paso de la calle al estudio de grabación?

Muy poco a poco. Compré un buen equipo, ampli y micro, y aprendí más canciones. Estuve casi un año de ciudad en ciudad repitiendo la experiencia. Enseguida en las redes sociales había videos míos. Y cuando anunciaba que iba a tocar en tal ciudad en tal esquina, ahí aparecía gente. Si la gente venía de propio, empecé a pensar que quizás no era solo yo el que estaba aprendiendo, quizás yo también estaba ofreciendo algo, y así concebí lo que hacía como un intercambio cultural.

Lou Dawei calle

Durante ese año por las calles de China compuse canciones. Las ciudades que me llegaban al corazón y las personas viajeras que encontraba en el camino eran mi fuente de inspiración. Poco a poco fue naciendo la idea de meter estas canciones en un CD. Al principio pensé hacerlo aquí con alguna productora china. Había alguna oferta, pero todo con el ojo en el mercado, nada que lo llevara por el camino que yo quería. Había cogido cariño a estas canciones y sobretodo quería mantener ese espíritu de intercambio cultural y se me ocurrió que la mejor manera de cerrar este círculo era (en las navidades de 2012) ir a España a grabarlo con músicos españoles. Hablé con unos buenos amigos, el grupo Falsa Monea, para instrumentar las canciones y buscamos un productor que coordinara el asunto. Tuve la fortuna de que el proyecto, un español escribiendo canciones en chino y tocando en la calle, le hiciera gracia al reconocido productor Joaquín Torres que ha trabajado con los grandes de la música española. Y así nació el CD “Los sueños de Don Quijote”.

De vuelta a China hablé con uno de los sellos con los que estaba en contacto y lo movimos a través de las redes sociales y el mercado online. El CD físico se vendió sobretodo por toda la provincia de Yunnan y Sichuan (la población de cada una de estas provincias supera la de toda España), y en las grandes ciudades Shanghai, Beijing, Shenzhen y Guandong.

– En una de tus canciones, 背包客 (a la que podéis tener acceso a través de este enlace)hablas de un compañero de viaje especial, pero, ¿quiénes son tus compañeros de viaje en esta aventura musical?, ¿tienes algún equipo en China que te respalde?

Lou Dawei guitarraAl principio éramos mi guitarra y yo. Luego para cada proyecto he ido contratando diferente gente. La gira presentación del Cd tuvo una primera parte que hice en plan cantautor y solo venía un ayudante y un relaciones públicas conmigo. Al ver que funcionaba y cada vez podíamos aspirar a tocar en salas más grandes, se unió al equipo el guitarrista español Paco Pais que le dio el toque rockero al espectáculo que yo estaba buscando. Hemos explorado diferentes formatos de banda, pero de momento el único músico que es fijo es Paco.

Siempre he sido mi propio manager, yo decido a qué salas hay que contactar y qué eventos vamos y cuáles rechazamos. Con el éxito de la última gira, y todos los contactos que he ido acumulando en estos dos años, parecía el momento adecuado para constituir mi propia empresa de “management y espectáculos” y poderme representar de forma legal y poder dar cobertura a otros grupos si fuera necesario. Pero estas cosas son lentas en China y requieren muchísimo papeleo que ahora mismo se está tramitando.

La canción Beibaoke está dedicada a la gente que me he encontrado por el camino. Beibaoke significa mochilero. Muchos de mis seguidores lo eran antes de escuchar mis propias canciones y antes incluso de escucharme cantar siquiera, solo por el blog, por que les parecía inspirador el haber dejado una carrera como la de médico para meterme China en la mochila. Así que es un homenaje a todos los mochileros que se lanzan a la carretera a perseguir sus sueños.

– Comenzaba la entrevista hablando de gran número de seguidores que tienes. Muestra de esta repercusión son las más de 20.000 personas que te siguen  en Weibo (red social china similar al Twitter), ¿qué han significado las redes sociales chinas en tu carrera?

Antes me preguntabas por mi equipo, realmente mi equipo ha sido la gente de weibo y las otras redes sociales. Han sido ellos mi mejor equipo de marqueting y sobretodo el mejor apoyo.

– Tu lema, 一直在路上, “siempre en la carretera”, es representativo de lo que ha sido tu carrera y tu vida en China, ¿habías pensado alguna vez que te ibas a encontrar con este tipo de oportunidades en tu camino?, ¿te produce algún miedo cómo pueda cambiar tu vida?

La vida es impredecible, nunca se sabe lo que te vas a encontrar. Yo todo esto lo he usado para conocer China y aprender chino y para mantener la mente activa. Sigo como desde el primer día escribiendo varias horas al día de caracteres y dedicando otro tanto a memorizar palabras. No se que buenas oportunidades me pondrá la vida delante, eso yo no lo puedo controlar, lo que puedo controlar es trabajar duro día a día para poder sacar, cuando lleguen si llegan, el mejor partido a esas oportunidades.

– Autor de tus propias canciones, ¿qué nos vamos a encontrar en ese primer CD que acabas de estrenar?, ¿en qué te inspiras para escribir las letras?

Son recuerdos de los lugares por los que he pasado y la gente que me ha emocionado. Creo que la literatura y la música hacen el mundo mejor. El título es un homenaje a la literatura en general, porque es una de mis pasiones. Y también un homenaje a la locura que representa el bueno de Don Quijote. Hace un año exactamente recuerdo un amigo llamándome loco porque quería grabar un CD en chino. Y hace dos años exactamente otro amigo me llamaba lo mismo porque iba a recorrer China con el ampli que me acababa de comprar.

– A pesar de cantar en chino, en tu música encontramos más de un guiño a tus raíces, como la canción que le escribes a tu ciudad, Madrid (马德里) o incluso alguna versión en chino de canciones españolas, ¿tienen buena acogida en China estas canciones o estas influencias de fuera?

China es tan grande y hay tanta gente que estoy convencido de que cualquier propuesta puede encontrar su hueco a nivel underground, que en China puede significar un gran número de seguidores. Creo que si yo he conseguido dar un pasito más adelante ha sido por dotar a la música de un contenido, una actitud: siempre querer aprender, mezclarme con el publico, estar en la calle, perseguir los sueños.

Ahora hay muchos extranjeros que cantan en chino, no es novedad, también hay muchos grupos locales que musicalmente se inspiran en nuestro rock occidental, tampoco es novedad.

Hay gente que me ha dicho que podía haber hecho un CD un poco más comercial si lo hubiera grabado en China y así hubiera ganado más dinero. Y siempre contesto diciendo que si quisiera ganar dinero me hubiera hecho cirujano y me hubiera ido a Estados Unidos, pero que si la vida me hubiera empujado al camino de la cirugía, yo se que mi vocación me hubiera llevado a trabajar en la sanidad pública española. Hay que ser sincero con uno mismo y hacer la música o lo que uno crea conveniente sin preocuparse mucho de la acogida del mercado.

– Por último, y antes de despedirte, nos gustaría conocer cuáles son esos nuevos retos que te esperan y a los que hacías referencia hace unos días desde tu cuenta de Twitter (@loudawei) y sobre todo, cuándo podremos tenerte de nuevo cantando por China.  

Aparte de poder constituir definitivamente mi empresa de representación y poder ayudar a otros grupos a moverse por China y, por supuesto, seguir componiendo y preparar un segundo CD. El proyecto en el que estoy inmerso ahora es la publicación de un libro el próximo año. Antes comentaba que una de mis pasiones es la literatura. Durante mis viajes por China he ido escribiendo unos artículos en forma de cuento que han tenido muy buena acogida. Una editorial se interesó por recopilarlos y me pidió que escribiera en el mismo tono 50 capítulos más. Es una editorial muy grande y hemos firmado un contrato bastante bueno. De momento nada de gira, me paso el día tecleando, en busca de nuevos retos.

Ha sido un placer teclear esta entrevista para los amigos de Trabajoenchina.org

Saludos de 搂大卫

Desde Trabajoenchina.org agradecemos tus palabras y te deseamos mucha suerte en todos y cada uno de los proyectos en los que estás inmerso. Recordamos a nuestros lectores que pueden escuchar las canciones de Lou Dawei directamente desde su página web.

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3 comments

  1. La emprendedora gaditana la semana pasada y ahora el doctor reconvertido a cantante… esta sección esta muy interesante últimamente 🙂

  2. Muy interesante, se me ha pegado el ritmillo de la canción.
    Me gusta la gente que se sale de lo marcado y sigue su camino.

  3. Henry Corredor

    ala, me has inspirado un montón!
    has planeado ir a ChengDu? 😀

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