Home / Trabajar en el extranjero / Trabajar en Asia / Trabajar en China / Costumbres en China / ¿Es verdad que los chinos van siempre en bicicleta?

¿Es verdad que los chinos van siempre en bicicleta?

La bicicleta de Xiao Wang bien podría ser una de estas...
La bicicleta de Xiao Wang bien podría ser una de estas…

Pekín, 6 de la mañana. Xiao Wang se levanta, se viste, comprueba que lleva todo lo que necesita para el día –llaves, dinero, teléfono móvil…-, y sale de casa a toda prisa, en dirección al trabajo. Xiao Wang trabaja en una agencia de viajes en pleno centro de la ciudad, un salario medio en un puesto de trabajo medio, pero con estas condiciones no puede permitirse pagar un alquiler, ni aun compartiendo, cerca de su oficina. Así que Xiao Wang, al igual que muchos de los vecinos de su barrio, tiene que recorrer unos 40 kilómetros diarios, contando la ida y la vuelta, entre su casa y su lugar de trabajo. Xiao Wang agarra su bicicleta, le quita el candado, se sube y comienza a pedalear como un loco para intentar no llegar tarde al trabajo. Así es la vida de Xiao Wang: cincuenta horas de trabajo semanales en la oficina, y otro buen puñado de ellas a bordo de su bicicleta. Y es que Xiao Wang es un joven muy sano… y estadísticamente infrecuente.

Aparcamiento de bicicletas en un campus universitario.
Aparcamiento de bicicletas en un campus universitario. Con el frío, no hay ganas de pedalear.

La bucólica imagen de la China de las bicicletas hace mucho que quedó atrás en las ciudades grandes, aunque es cierto que en zonas más rurales sigue siendo un medio de transporte frecuente. La razón es sencilla: la mayoría de los trabajadores suelen tener distancias kilométricas (sí, kilométricas, no es una exageración) entre su lugar de trabajo y su vivienda, por lo que la bicicleta no resulta hoy tan práctica como lo pudiera ser antes, cuando las distancias eran más cortas, y ha cedido el puesto como transporte estrella al metro, el autobús y, para aquellos que se lo pueden permitir, el coche. Sí sigue siendo, en cambio, el transporte preferido para los recorridos a corta y media distancia: para aquellos afortunados que viven cerca de donde trabajan, para llevar al niño al cole o recogerlo, para ir a la compra en el barrio y, muy especialmente, entre los estudiantes. Y es que, además de la comodidad de no tener que depender del transporte público para desplazarse más rápidamente, o la de poder ahorrar en transporte público o en gasolina, las bicicletas tienen una ventaja: son muy baratas, su mantenimiento es prácticamente nulo, y en el mercado de segunda mano pueden encontrarse muy baratas, por precios que oscilan entre los 150-200 yuanes (unos 20 euros al cambio). La preferencia por este vehículo para este tipo de recorridos queda también patente en las bicicletas plegables, un tipo de bicicleta de dimensiones pequeñas y que puede plegarse sobre sí misma, y que durante una temporada tuvo mucho éxito entre los viajeros de metro, que llegaban al transporte público en bicicleta, plegaban y subían a bordo del mismo su bicicleta, y luego volvían a desplegarla para terminar su recorrido al trabajo pedaleando.

Así pues, aunque en la foto que tenemos de la China de las bicicletas sobren unas cuantas de ellas para que la imagen encaje con la realidad, lo cierto es que la importancia de este vehículo es innegable: carril bici, aparcamientos para bicicletas… las infraestructuras urbanas siguen contando con la bicicleta como uno de sus elementos de importancia.

Fuente de las imágenes | China-cycle.com, Selma Balsas

Ver también

10 Costumbres chinas que terminarás asumiendo con el tiempo

Aunque a la llegada la mayoría de turistas se sorprenden de las diferencias culturales entre …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.