Home / Costumbres en China / ¿Es verdad que los chinos duermen en cualquier lado?

¿Es verdad que los chinos duermen en cualquier lado?

Niños, no lo intentéis en casa si vuestros padres no tienen seguro médico.
Niños, no lo intentéis en casa si vuestros padres no tienen seguro médico.

Una de las cosas que más suelen llamar la atención al trabajador extranjero recién incorporado a la vida laboral china es la naturalidad con la que los chinos convierten cualquier superficie, a poco que sea horizontal, en un espacio donde echarse una siestecita. No hace falta siquiera tener el cuerpo echado: con tener una mesa sobre la que apoyar la cabeza suele ser suficiente en la mayoría de las ocasiones. El ruido ambiental, la luz fuerte, el hecho de estar rodeados de otras muchas personas… nada parece molestarles para su cabezadita.

El fotografiado debe levantarse de la siesta con un dolor de cuello que ni con una tortilla de aspirinas se le va a pasar...
El fotografiado debe levantarse de la siesta con un dolor de cuello que ni con una tortilla de aspirinas se le va a pasar…

Y es que, en China, la siesta es una costumbre social aceptada, sin límites de edad ni lugar. Ya desde pequeños, en la guardería y en el colegio, detrás de la comida se obliga a que los niños descansen, en un espacio de tiempo que oscila entre los treinta minutos y la hora. Llegado el instituto, después de la comida, los estudiantes tienen tiempo para volver a sus dormitorios a descansar también una hora antes de la maratoniana sesión de clase de la tarde –los alumnos de instituto en los cursos preparatorios para el examen universitario suelen empezar las clases a las 8 de la mañana y terminar cerca de las 9-, aunque muchos prefieren ir directamente al aula, cubrirse la cabeza con alguna prenda para que la luz no moleste mucho, y echarse a dormir sentados sobre sus pupitres. Llegada la vida adulta, la costumbre de la siesta tras la comida en las empresas está también más que aceptada: la pausa de una hora suele dividirse entre la comida y la siesta. En este período de descanso, las luces pueden apagarse, y todo permanece en silencio hasta que llega la hora de volver al trabajo. Los trabajadores duermen sentados en su puesto de trabajo o, si tienen suerte y trabajan en despachos más grandes, sobre un sofá. A la vuelta a casa, si los trabajadores tienen grandes distancias en autobús o en metro, también es bastante normal que se queden despreocupadamente dormidos en su asiento.

estudiantes durmiendo en clase
Estudiantes echando una siestecita, esperemos que después de clase y no durante ella.

Este hábito del sueñecito en cualquier parte está socialmente aceptado y, teniendo en cuenta el carácter pragmático de este pueblo, probablemente tenga un origen bastante simple: mejor es dormir media hora tras la comida, que pasar todo el resto de jornada arrastrándose. Y lo cierto es que este pequeño período de pausa, en el que se duerme o se cae en un estado de duermevela ligero, realmente hace que durante la tarde se esté bastante más despejado. Si tenemos en cuenta la duración de las jornadas laborales en China, no es difícil llegar a la conclusión de que merece la pena invertir esta media hora en la siesta.

La hora de descanso tras la comida tiene una duración variable dependiendo de las ciudades. En urbes como Pekín o Shanghái, donde el ritmo de vida es más rápido, una hora de descanso para la comida y la siesta es más que suficiente. En lugares menos ajetreados, este período de descanso puede prolongarse hasta las dos horas y media.

A pesar de lo dados que son los chinos a no separar tiempo privado de tiempo de trabajo, y considerar por tanto que ciertas horas ya algo intempestivas de la noche son perfectamente aptas para hacer una llamada de trabajo, la franja de descanso del mediodía sí que suelen respetarla religiosamente.

Fuentes de las imágenes | pai-hang-bang.com, yixieshi.com

Ver también

10 Costumbres chinas que terminarás asumiendo con el tiempo

Aunque a la llegada la mayoría de turistas se sorprenden de las diferencias culturales entre …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.