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Ai Weiwei: el artista de las dos caras

“¿Cuál es la obra más conocida de Yu Hua?” o “¿Quién escribió La montaña del alma?”, es posible que dirigiéramos primero la mirada hacia nuestros compañeros de partida en busca de pistas, para luego encogernos de hombros y llegar a la conclusión de que “¿Y quién va a saber eso?”. Sin embargo, y a pesar de estar a la altura de los anteriores, es más que posible que el nombre de Ai Weiwei sí que nos diga algo.

Ai Weiwei (艾未未 , Pekín, 1957) es un personaje que resulta de difícil definición. En términos muy generales, podríamos considerarlo como un artista de tipo ecléctico, especializado en instalaciones de todo tipo: la más conocida de ellas probablemente sea Sunflower seeds, una sala inmensa llena de falsas pipas de girasol, pintadas a mano por chinos de todas partes del país, en la que el visitante podía manipular las semillas, sentarse sobre ellas, llevárselas si quería, en lo que era una invitación por parte del artista a reflexionar sobre lo que implica actualmente el concepto del made in China; esta instalación llegó a trasladarse incluso hasta al Tate Modern de Londres. Fue, además, uno de los principales diseñadores del estadio olímpico de los JJ.OO. de Pekín 2008, el conocido como Nido. Sin embargo, aunque su talento como artista es indiscutible, ha sido su labor como activista la que más ha hecho que su nombre se conozca fuera de las fronteras de China.

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Su labor como activista nace en Internet, concretamente, en la red Sina Weibo (similar a nuestro Twitter) en el año 2005. Su cuenta fue ganando poco a poco seguidores, pero no fue hasta que alcanzó una popularidad notable gracias a sus publicaciones cuando su cuenta fue cesada. Este hecho coincidió con las duras críticas que, desde esta red social, Ai Weiwei lanzó contra el escándalo de las casas de tofu: colegios enteros cayeron, atrapando a miles de niños dentro, debido a la mala calidad de las construcciones, ya que políticos corruptos se habían quedado con el dinero destinado a materiales de mejor calidad. Ai Weiwei, junto con otros activistas, fueron a inspeccionar sobre el terreno lo ocurrido, entrevistando a familias que habían perdido a sus hijos en los derrumbamientos, para hacer un censo real de las víctimas. Cerrada su cuenta en Sina Weibo, Ai Weiwei continuó publicando desde Twitter (@aiww, donde aún sigue publicando, con alguna pausa esporádica: suele hablar de cuestiones sociales, sobre su vida personal y su opinión sobre cuestiones artísticas).

Un cierto halo de “intocabilidad” rodeaba a Ai Weiwei, hasta que finalmente fue detenido en 2011 y sometido a arresto domiciliar, por estar bajo sospecha de haber cometido delito económico: la publicación de autorretratos sin ropa, mostrando una alpaca cubriendo sus genitales y mostrando el título 草泥马挡中央 (“la alpaca tapa lo de enmedio” y, por homofonía, “que te jodan, Partido Comunista”), probablemente esté más relacionada con su detención que cualquier supuesto delito económico. De cualquier forma, la detención fue sólo la culminación de un proceso de acoso y derribo, además de desprestigio. Fue liberado en 2012, pero no puede abandonar el país, por ser considerado “sospechoso” de diferentes delitos. Continúa su labor de crítica del sistema desde las redes sociales, con la publicación de vídeos más o menos polémicos con los que trata de llamar la atención indirectamente sobre cuestiones sociales que le preocupan, y con su trabajo; el último, una exposición de parte de su obra en Alcatraz, con la temática de la defensa de los derechos humanos.

Además de en Twitter, se le puede seguir también en Instagram, donde suele publicar con bastante frecuencia (instagram.com/aiww/).

Fuente de las imágenes | Flickr

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