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10 Costumbres chinas que terminarás asumiendo con el tiempo

Aunque a la llegada la mayoría de turistas se sorprenden de las diferencias culturales entre China y occidente, con el paso del tiempo la mayoría de personas terminan adoptando una serie de costumbres y pautas habituales en la vida diaria e incorporándolas a su rutina cotidiana de forma instantánea y natural como si las hubieran practicado desde siempre.

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10 Costumbres chinas que terminarás asumiendo con el tiempo

Diferenciar las caras de los chinos

Lo de todos los chinos parecen iguales es un tópico frecuente entre los occidentales, de igual forma que en China también tienen dificultades para distinguir a los “rostros pálidos” unos de otros, pero con el paso del tiempo terminarás diferenciando con exactitud de las facciones chinas y descubriendo las diferencias entre los rostros de manera que no volverán a parecerte iguales nunca más.

Empiezas a pensar que tu país es muy pequeños

A China se le denomina el giante asiático por motivos obvios, pues se trata de un país de grandes dimensiones aprovechado hasta el milímetro con infraestructuras megalíticas que contrastan con las que encontramos en Europa otros países del mundo dando la impresión de que son mucho más pequeños, casi de juguetes.

Aprendes a comer con palillos y dejas de extrañar al tenedor

En los lugares más “occidentalizados” de China pueden ofrecer la alternativa del tenedor a los comensales que lo soliciten o sean extranjeros, pero en según que regiones de China, especialmente las menos turísticas no esperes que te pongan el tenedor y tendrás que aprender a usar los palillos si no quieres emplear las manos. Cuando dejas de extrañar el tenedor y quieres usar los palillos hasta para tomar sopa, es una señal inequívoca de que has pasado el suficiente tiempo en China.

Extrañas las multitudes y los colapsos

Este síntoma no lo presentan todos los inmigrantes ni viajeros que pasan suficiente tiempo en el gigante asiático, pues una de las cosas que más impactan y agobian a los viajeros, es el colapso en la transitación de la mayoría de calles chinas y sus paradas de metro o autobús, aunque el lado contrario, hay quien se acostumbra a ello y llega incluso a extrañar el bullicio y agitación de las calles en los días más tranquilos.

Te sorprendes al ver el cielo azul y las estrellas en la noche

Algo tan simple como ver el cielo azul o una noche estrellada, puede ser algo peculiar en China y poco habitual a causa de la contaminación, por lo que cuando vuelves a vislumbrar el color del cielo sentimientos de alegría y sorpresa se entremezclan haciendo para hacerte ver que llevas viviendo demasiado tiempo en China.

Dejas de silvar

Aunque en occidente tenemos la costumbre de silvar para muchas cosas, en China dejarás de hacerlo porque es de muy mala educación y un gesto que sólo utilizan los salidos y depravados.

Sustituyes completamente el pan por el arroz

Los chinos no comen pan como los occidentales lo hacemos acompañándolo con todo y lo sustituyen por platos o raciones de arroz que consumen en casi todas las comidas. Una tendencia a la que los europeos necesitamos bastante tiempo para asimilarla.

Te ofreces a pagar cenas y comidas

En España por ejemplo, solemos pagar cada uno lo suyo cuando salimos a comer con familiares y amigos, pero en China los restaurantes son tan baratos y no se suele dividir la factura entre los comensales, por lo que puedes marcarte un detalle sin tener que ayunar el resto del mes.

Le pierdes el miedo a los gases nobles

En china tienen otro concepto sobre los gases corporales y los entienden como algo natural que no suelen ocultar en público, por lo que tras haberte visto envuelto en varias nubes tóxicas comenzarás a agasajar a tus invitados con detalles sonoros para demostrarle que te has adaptado a su cultura.

Cambias tus hábitos en el WC

En China suele ser habitual adoptar la postura para hacer de vientre que recomiendan los médicos y que suelen practicar tanto en su domicilio como en los baños públicos, por lo que algunas personas terminan encontrándole ventajas a esa postura.

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